domingo, 05 de febrero de 2023
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Revista Adiós

Archidona

Cementerio de San Antonio

Según consta documentalmente en el Archivo Municipal de Archidona, en acta capitular de 25 de septiembre de 1813, el ayuntamiento, en cumplimiento del escrito de la Junta de Sanidad del día 22 del mismo mes y año prohibiendo los enterramientos dentro de la población y en las iglesias (en el contexto de la normativa establecida a partir de la Real Cédula de 1787 de Carlos III), procedió a elegir el pertinente lugar extramuros (el de su actual emplazamiento) en atención a su elevación, ventilación y alejamiento de los cursos de agua de abastecimiento de la ciudad. En fecha 1 de enero 1814 las obras se encontraban próximas a ?nalizar y el cementerio se considera ya en estado de servicio en referencia de 19 de febrero de 1814.

El emplazamiento elegido se situaba en el ejido de la villa, aledaño a la ermita de San Antonio, lo cual venía asimismo a responder a la propuesta de la citada Real Cédula de aprovechar para capillas de los cementerios las posibles ermitas extramuros existentes. Por ello, la actual vecindad del Cementerio con la Ermita de San Antonio (en documento de 1801 se alude al “Exido del campo del Sr. S. Antonio o de Ntra. Sra. de la Cabeza”, devociones ambas que acoge la actual ermita):   La ermita es una pequeña iglesia de una nave con una fachada de sobria composición dotada de espadaña, cuya construcción se remonta al siglo XVII, habiendo sido restaurada hace algunos años; aparece en las vigentes Normas Subsidiarias de Planeamiento de Archidona como edi?cio de protección integral y está incluida, bajo protección arquitectónica, en el Catálogo de Bienes y Espacios Protegidos del documento de aprobación inicial del PGOU.

El patio principal del cementerio muestra una traza ortogonal en la que las vías de tránsito, en un caso, ?anquean el recinto junto al perímetro de nichos (con conexión a otros patios laterales) y, en otro caso, articulan el espacio interior de?niendo cuarterones que acogen panteones, módulos de nichos y fosas (algunas rodeadas con rejería de hierro). Entre los panteones históricos cabe mencionar el de la familia García Checa, en piedra y mármol, de bóveda rebajada, situada junto a la encrucijada del patio principal, con fechas que alcanzan la segunda mitad del siglo XIX; también, en una de las esquinas del patio principal, un panteón exento, que dibuja exteriormente una planta de tres naves, en cuya portada ?guran su atribución a la familia S.-Lafuente y su construcción en 1898. Asimismo, es de interés histórico y de singular estética la sepultura en la que se encuentra el presbítero José Navarro y Alba (1759-1837), de pensamiento político liberal, fundador de las “Escuelas Amigas” de Archidona (escuela gratuita para niñas pobres).

González    Gozálvez    y    Dña.   Águeda Tamayo Fuentes dedicado a la memoria de su única hija, Mª de los Dolores, fallecida en 1862. El edi?cio acoge la Capilla de Ntra. Sra. de los Dolores que ocupa la planta superior del recinto que abre a la fachada principal. El inmueble muestra un pórtico frontal en el que, visualmente, el acceso al interior parece  abrirse en la base de la torre que se eleva sobre su vertical, la cual está rematada por chapitel metálico de base bulbosa; la capilla en sí muestra una planta octogonal cubierta interiormente por una cúpula y aparece presidida por una hornacina-retablo que acoge una escultura de medio cuerpo con la iconografía de la Virgen de los Dolores. La planta de la capilla y el aparejo toledano de su paramento exterior evocan la arquitectura y edilicia de la emblemática Plaza Ochavada de Archidona, mientras que la torre de ladrillo visto, cuadrangular con esquinas acha?anadas, evoca a su vez a otro de los referentes histórico-artísticos de la Archidona dieciochesca, la torre de la iglesia conventual de las Mínimas.

Como detalle singular y entrañable, al margen de la natural emotividad que suscita, una de las esquinas del patio principal del cementerio acoge un pequeño y cubierto recinto de nichos, retranqueado respecto a la línea perimetral del entorno, destinado a enterramientos infantiles, accediéndose a él mediante un arco de medio punto. Otra dependencia mencionable, emplazada en el patio principal, es el pequeño recinto edi?cado que fue destinado a sala de autopsias dotada de mobiliario (mesa) en piedra.

En otro orden, el Cementerio, en cuanto tal, comparte la valoración genérica de este tipo de lugares como espacios reveladores de algunos de los testimonios del Patrimonio Inmaterial de la localidad: en este caso, por ejemplo, es mani?esta entre la iconografía inscrita en las lápidas funerarias la representación de imágenes de devoción titulares de las cofradías de la Semana Santa de Archidona y, sobre todo, la de la Virgen de Gracia, Patrona de Archidona, con cuyo Santuario, erigido en las alturas del Cerro de Gracia, existe una directa conexión visual desde el interior del propio cementerio,  estableciéndose un eje de incuestionable relación espiritual entre ambos.

En el ámbito de la estética visual, no se deben dejar de mencionar, por ejemplo, las vistas axiales que unen, en una perspectiva frontal de profundo punto de fuga, la entrada del cementerio (e incluso la fuente que le antecede en la explanada de San Antonio), con el pórtico de acceso al Panteón-Capilla de la Virgen de los Dolores (incluso prolongándose el punto de fuga en su interior hasta alcanzar la propia imagen de la Virgen): un potente eje visual, espiritual y de tránsito ?anqueado longitudinalmente por una sobria vegetación de altos cipreses y tuyas recortadas. Como detalle singular, en el perímetro de nichos del patio principal, los canalones pluviales aparecen rematados algunas veces por una pequeña cruz.

Por último, señalar que en las vigentes Normas Subsidiarias de Planeamiento de Archidona, la Capilla de la Virgen de los Dolores y el conjunto del Cementerio aparecen respectivamente como “edi?cio” y “espacio” de protección integral; por su parte, en el Catálogo de Bienes y Espacios Protegidos del documento de aprobación inicial del PGOU el conjunto del cementerio aparece recogido en el capítulo de bienes del Patrimonio Etnológico, mientras que la Capilla de la Virgen de los Dolores queda recogida, bajo protección integral, en la relación de bienes del patrimonio arquitectónico.

 

 

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