lunes, 15 de agosto de 2022
Funespaña
Revista Adiós

Ginés García Agüera


Periodista especializado en cine. Colaborador de "Adiós Cultural" desde el número 1.

CINE | Pilar se llevó consigo una canción

18 de julio de 2021

La actriz Pilar Bardem, la gran Bardem, ha fallecido dejando a su paso por este mundo una estela de dignidad. Ya se ha convertido en un ser inolvidable. Tenía 82 años, tanto tabaco y dolor en sus pulmones como compromiso y coherencia en su corazón. Era una actriz secundaria, y a ella le encantaba que así la llamaran, secundaria; no era peyorativo el término, sino significante de una manera de acercarse a un trabajo que adoraba y al que se entregó en cuerpo y alma durante toda su existencia. Hija de cómicos, hermana de cómicos, madre de cómicos, sobrina, prima, suegra y probablemente abuela y bisabuela de cómicos, era la matriarca de una estirpe que ha hecho del teatro, la televisión y el cine, un lugar para la libertad y la integridad. Cuando recibía un guión, cualquiera que fuera el origen del proyecto y el medio en el que se iba a desarrollar, la actriz tenía una frase recurrente: “Dios mío, que sea bueno, porque lo voy a hacer sí o sí”; lo que apunta a un instinto de supervivencia en el que no tenía cabida ni los remilgos ni las dudas. Había que trabajar, porque había que vivir.
 
          Así durante más de sesenta años, y son innumerables sus grandes aportaciones a pantallas grandes, pequeñas y tablas de escenarios. Su físico rotundo, su voz inconfundible, la llevó a ser la portera, la puta, la mendiga, la roja, la futbolista, la suegra abnegada, la camarera y cuantos papeles le echaran a sus espaldas de actriz de raza. Recibió un Goya, merecidísimo, por su trabajo en “Nadie hablará de nosotras cuando hayamos muerto”, dirigida por su amigo Agustín “Tano” Díaz Yanes. Resumir su carrera, sería describir el periplo incierto de una profesión insegura y siempre accidental, pero a la que es inútil renunciar porque las entrañas te exigen que te subas a un escenario o comparezcas delante de una cámara. Lo que queda, y va a quedar de ella, es apego irrenunciable al derecho a una vida digna. En las tablas y en la vida.
 
Descanse en paz La Bardem, la gran Bardem. Ella y yo sabemos que una vez y a mi lado, Pilar se llevó consigo una canción.