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martes, 18 de noviembre de 2014

La tumba de Anfípolis (Grecia) sigue deparando sorpresas: aparece un sarcófago de piedra con restos humanos

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Entrada e imagen desde el aire de la tumba de Anfípolis, en Macedonia (Grecia).

Los arqueólogos que excavan en la región griega de Macedonia, han encontrado los primeros huesos humanos, cuando ya se temía que nunca acabaría de desvelarse el secreto de quién fue inquilino de esta tumba monumental de la era alejandrina. El ministerio griego de Cultura informó la semana pasada que los arqueólogos hallaron, a una profundidad de 1,60 metros debajo de la tercera cámara de la tumba, un sarcófago de piedra caliza con restos de un ataúd de madera y huesos humanos.
El sarcófago tiene una longitud de 3,23 metros y una anchura de 1,56 metros, pero durante las trabajos se han encontrado también restos de la estructura de esta tumba, que permite deducir que tenía por lo menos una altura de 1,80 metros. Los expertos examinarán los resultados en los próximos días, dijo el ministerio. Además, se han hallado dispersos trozos de hierro, clavos de cobre y elementos decorativos del ataúd.
En un principio y tras el hallazgo de tres salas en el interior de este monumento funerario, los arqueólogos esperaban dar con una cuarta cámara en la que se suponía podían hallarse los restos de alguna alta personalidad de la época alejandrina, a juzgar por el gigantesco tamaño de todo el túmulo. Sin embargo, el reciente descubrimiento de un gran mosaico en la tercera cámara amenazaba con convertirse en la última joya de valor histórico que se iba a sacar de este recinto funerario, pues detrás de la puerta al final de esta sala tan solo había una pared. Cuando todo parecía haber terminado, se detectó una hendidura en el suelo que resultó ser un agujero cubierto de arena, en el que se descubrió la hoja de una puerta de mármol. Es en ese agujero donde finalmente se han descubierto los primeros restos humanos.
Las excavaciones en este yacimiento, que data de entre el 325 y el 300 a.C., comenzaron en 2012, pero fue a principios de agosto de este año cuando se descubrió la tumba que desde entonces copa la atención política y mediática del país. Desde entonces se ha llegado a especular con que podría contener los restos mortales del propio Alejandro Magno, los de su esposa Roxanne, los de su hijo, Alejandro IV, o incluso los de algún oficial importante de su ejército.
A comienzos de octubre, los arqueólogos completaron los trabajos de excavación de dos cariátides que miden más de tres metros de altura y que avalan la tesis de que se trata de un templo funerario único. Las cariátides se posan sobre dos pedestales de 1,40 metros de alto, 1,36 metros de ancho y 0,72 metros de espesor, que elevan su altura hasta los 3,67 metros.
El último gran hallazgo fue el citado mosaico monumental de 3 por 4,5 metros en el suelo de la tercera cámara, una obra en excelente estado de conservación que, según los expertos, representa el rapto de Perséfone, hija de Zeus y Demeter, hacia el reino de Hades.
En conjunto, el monumento de Anfípolis destaca por sus enormes dimensiones, pues llega a los 30 metros de alto y tiene un muro circular de 497 metros que podría situarlo como el más grande de Grecia.
 
Otra tumba macedonia en la necrópolis de Vergina
 
Por otro lado, arqueólogos griegos han descubierto una nueva tumba rica en ofrendas y muy bien conservada en la necrópolis de Vergina, en el norte de Grecia, en la que está también está enterrado el rey macedonio Filipo II. La tumba, descubierta por el equipo de la arqueóloga Angelikí Kottaridi, contiene huesos y diversos objetos cotidianos, lo que hace pensar que nunca fue saqueada.
Según declaraciones de Kottaridi citadas la semana pasada por los medios locales, el hallazgo en concreto es una cista, un monumento funerario de pequeñas dimensiones, muy utilizado por los macedonios. "La tumba no había sido saqueada, lo que constituye una buena sorpresa", destacó Kottaridi, quien añadió que la necrópolis de Vergina en su conjunto fue saqueada por mercenarios galos del rey Pirro, monarca del Épiro, a inicios del tercer siglo antes Jesucristo.
La arqueóloga explicó que la tumba pertenecía a un hombre que murió en los años de Alejandro el Magno. En la tumba fueron hallados diversas ofrendas, entre ellas un envase de cobre, de los que utilizaban los griegos antiguos para mezclar el vino con el agua. Según informaciones de los medios, entre los objetos se encuentra además una corona de cobre dorada. "La totalidad de los objetos hallados serán presentados en una exposición el día de inauguración del nuevo museo" de Vergina, precisó Kottaridi.
En esta necrópolis fue descubierta, en 1977, la tumba del rey Filippo II de Macedonia, pero no fue hasta el mes pasado en que definitivamente se confirmó que se trata de su lugar de entierro. Equipos de arqueólogos trabajan desde hace décadas en la región de Macedonia, en el norte de Grecia.
 
 
Más INFO
http://www.revistaadios.es/amplia/758/Mosaico-rapto-Persefone.html

http://algargosarte.blogspot.com.es/2014/09/todos-los-ojos-estan-puestos-estos-dias.html


La tumba en 3D
http://terraeantiqvae.com/video/animacion-3d-de-la-tumba-de-anfipolis-macedonia-grecia#.VGsqIDSG98F

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