Noticias

viernes, 25 de abril de 2014

El ADN rompe otro mito: la sangre conservada en una reliquia atribuida al rey Luis XVI no es suya

Volver  Realizar comentario
Tamaño de Letra+- Imprimir


Foto de la calabaza que contiene la que se creía sangre de Luis XVI.

La sangre que se conservaba en una calabaza desde que Luis XVI fue guillotinado en 1793 no pertenece al monarca francés, sino a un hombre de menor estatura y que tenía los ojos marrones en vez de azules, según un estudio del ADN en el que ha participado el Instituto de Biología Evolutiva del CSIC-UPF.
El estudio, que se publica hoy en la revista "Scientific Reports", ha desvelado el genoma completo del ADN recuperado de una reliquia, hasta ahora atribuido al rey francés y, aunque no ha confirmado que se trate de sangre real, los resultados ayudan a la medicina forense, que podrá trabajar con genomas completos. "Cuando se descifró el cromosoma 'Y' de tres Borbones vivos y vimos que no coincidía con el ADN recuperado de la calabaza en 2010, decidimos secuenciar el genoma completo y hacer una interpretación funcional para ver si el propietario de la sangre podría ser realmente Luis XVI", ha explicado el investigador del CSIC Carles Lalueza-Fox, del Instituto de Biología Evolutiva (centro mixto del CSIC y la Universidad Pompeu Frabra). El análisis funcional del genoma se basó en la línea genealógica y el aspecto físico, y en ambos el resultado fue negativo.
Según los registros históricos que se remontan a sus 16 tatarabuelos, Luis XVI poseía una línea genealógica muy heterogénea en la que predominaban los ancestros centroeuropeos, principalmente originarios de la zona que hoy en día es Alemania y Polonia, mientras que el genoma recuperado en la calabaza pertenece a un individuo con un claro componente francés e italiano.
En cuanto a la apariencia física, el ADN secuenciado apunta a una estatura media de la Francia de aquella época y ojos marrones, cuando los retratos y los relatos históricos describen a Luis XVI como el hombre más alto de la corte y con los ojos azules. "Más allá del hecho anecdótico de si el ADN pertenece o no a Luis XVI, presentamos aquí el primer genoma de un periodo histórico reciente", ha subrayado Lalueza-Fox. "Las técnicas empleadas serán útiles en los estudios forenses, donde más allá de recuperar unos marcadores genéticos informativos, se podrá trabajar con genomas completos", ha recalcado.
Según las crónicas de la época, fueron muchos los ciudadanos que subieron el 21 de enero de 1793 al cadalso en el que se ejecutó aquel día a Luis XVI para mojar sus pañuelos en la sangre del monarca y guardar así un recuerdo histórico.
En 2010, un estudio coordinado por Lalueza-Fox analizó la sangre procedente de uno de esos pañuelos, que había manchado el interior de la calabaza, decorada con los retratos de los protagonistas de la Revolución Francesa, en la que se había guardado el pañuelo.
Aquel estudio ya constató que la sangre pertenecía a un varón europeo y cuyo linaje paterno era muy difícil de encontrar en las bases de datos genéticos actuales, informa Efe.

Publicidad

  • info@revistaadios.es
  • 📞 Tlf. 91 700 30 20
  • prensa@funespana.es

Revista Adiós

Funespaña en colaboración con
Candela Comunicación S.L
Calle Doctor Esquerdo 138, 5º
28007 Madrid

REVISTA IMPRESA

REVISTA NÚMERO 128

08 de enero de 2018

REVISTA NÚMERO 127

11 de noviembre de 2017

REVISTA NÚMERO126

04 de septiembre de 2017

REVISTA NÚMERO 125

25 de julio de 2017

REVISTA NÚMERO 124

07 de mayo de 2017

REVISTA NÚMERO 123

20 de marzo de 2017