Las crónicas de la época narran que Soleimán murió durante el asedio a la fortaleza húngara de Szigetvár y que, aunque su cadáver fue trasladado en secreto a Estambul para ocultar el fallecimiento del soberano, su corazón y otros de sus órganos quedaron enterrados en el lugar de la batalla. " />

Unos investigadores creen haber encontrado la tumba del corazón de Soleimán el Magnífico en Hungría

Publicado: jueves, 26 de septiembre de 2013


Las crónicas de la época narran que Soleimán murió durante el asedio a la fortaleza húngara de Szigetvár y que, aunque su cadáver fue trasladado en secreto a Estambul para ocultar el fallecimiento del soberano, su corazón y otros de sus órganos quedaron enterrados en el lugar de la batalla.

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Fotografía aérea del castillo húngaro de Szigetvár.


Retrato de Soleimán el Magnífico.

No tiene la categoría mítica de la Batalla de las Termópilas, pero la pírrica victoria de Soleimán el Magnífico en el castillo húngaro de Szigetvár en 1566 redujo durante décadas la presión otomana en Europa y creó un enigma histórico del que los historiadores acaban de dar nuevas pistas.
Las crónicas de la época narran que Soleimán murió durante el asedio a la fortaleza húngara y que, aunque su cadáver fue trasladado en secreto a Estambul para ocultar el fallecimiento del soberano, su corazón y otros de sus órganos quedaron enterrados en el lugar de la batalla. Ahora, un grupo de investigadores acaban de localizar las ruinas del mausoleo que se cree alberga esos restos.
Soleimán I (1494-1566), el Magnífico y el Legislador, llevaba años extendiendo el poder del Imperio Otomano por el centro y el sureste de Europa, cuando en 1566 llegó con 100.000 soldados a las puertas de Szigetvár. El enclave fortificado, protegido por una guarnición de 2.500 hombres a las órdenes del noble croata Miklós Zrínyi, se encontraba en el camino de Soleimán hacia Viena, ciudad que pretendía tomar tras haber fracasado un primer intento 37 años antes.
Los húngaros aguantaron el asalto durante dos meses antes de ser derrotados, pero las enormes bajas sufridas y la cercanía del invierno obligaron a los turcos a detener la marcha hacia Viena. El Imperio Otomano no volvió a amenazar la ciudad hasta 117 años después.
El propio Soleimán murió por causas naturales, el 5 de septiembre, tres días antes de que sus tropas finalmente rompieran la tenaz resistencia de los magiares. El viajero y escritor turco Evliya Çelebi, que viajó por Hungría el siglo XVII escribió que el corazón y otros órganos del sultán fueron enterrados en Szigetvár, mientras que el resto del cuerpo fue enviado a Estambul. "Su corazón, hígado, estómago y otros órganos intestinos fueron enterrados allí, en una urna de oro", narró Celebi.
El paradero del corazón de Soleimán, uno de los sultanes más famosos del Imperio Otomano, ha sido un misterio desde entonces. Ahora, un equipo de investigadores dirigidos por Norbert Pap, de la Universidad de Pécs, ha logrado localizar cerca de Szigetvár lo que llaman la "Ciudad Santa de Soleimán", un conjunto de edificios en el que se cree se encuentra el mausoleo con los restos del sultán. "Se trata de una ciudad hasta ahora desconocida, con límites bien definidos", anunció János Kolovics, alcalde de Szigetvár.
Pap reconoció que aún no se ha localizado la tumba y que la investigación continúa, pero que este descubrimiento permite reducir el espacio de búsqueda del corazón de Soleimán. El investigador mantiene que la ciudad, construida en la década de 1570 y destruida en la de 1680 es única, ya que "los otomanos en general no construían localidades, sino ocupaban las ya existentes". La localidad donde se han localizado los restos arqueológicos se llama Turbék, una derivación de la palabra turca "türbe", que significa tumba o mausoleo.
En declaraciones a Efe antes de anunciarse el hallazgo, el experto reconoció que le ha sorprendido el interés mediático que ha recibido su trabajo, especialmente en las últimas semanas. "Hay pocos personajes históricos conocidos internacionalmente. Los libros de historia europeos generalmente le mencionan como uno de los más conocidos", explicó sobre las razones sobre el interés que despiertan la figura de Soleimán y la búsqueda de sus restos.
En esa tarea, los historiadores han trabajado con fuentes de aquella época, así como en diferentes archivos de Budapest, el Vaticano, Venecia y Estambul. Información de Marcelo Nagy.


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