Las osamentas se hallaron durante los trabajos de recimentación del considerado el primer convento agustino en la Nueva España que se comenzó a construir en 1534. Según los expertos, el lugar es parte de un panteón, pues se sabe que los atrios, o gran parte de ellos, se usaron como cementerios, de tal manera que esperan encontrar más restos. " /> 

Restos de los primeros “agustinos” que llegaron a Nueva España en 1532 aparecen al realizar obras en Ocuituco

Publicado: viernes, 14 de junio de 2013



Las osamentas se hallaron durante los trabajos de recimentación del considerado el primer convento agustino en la Nueva España que se comenzó a construir en 1534. Según los expertos, el lugar es parte de un panteón, pues se sabe que los atrios, o gran parte de ellos, se usaron como cementerios, de tal manera que esperan encontrar más restos.

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Arqueólogos mexicanos hallaron en el central estado de Morelos 14 osamentas que datan de entre los siglos XVI al XVIII, entre ellas una sepultura de un infante donde convergen las tradiciones virreinal y prehispánica, informaron hoy fuentes culturales.
El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) indicó en un comunicado que el hallazgo de las osamentas, se llevó a cabo en las recientes excavaciones arqueológicas en el Convento de Santiago Apóstol, en el municipio de Ocuituco.
El arqueólogo Raúl Francisco González Quezada refirió que los restos del menor aparecieron en una caja de madera donde también había fragmentos de palma o tule, presumiblemente vestigios de un petate con el que fue envuelto el cuerpo, informa la agencia Efe.
Como parte del ajuar funerario se hallaron dos figurillas de cerámica, quizá silbatos zoomorfos, uno de los cuales parece tener la forma de un venado y el otro la de un león. En el cuello del infante se encontró un rosario de metal y también aparecieron múltiples botones de concha que forman parte de los restos de su indumentaria. González Quezada indicó que "esto revela una convergencia de cosmovisiones, lo cual se refleja en el petate con el que se envolvió el cuerpo y la caja en la que se introdujo, que es una tradición europea".
El especialista señaló que las osamentas se hallaron durante los trabajos de recimentación de dos contrafuertes del muro norte del inmueble, considerado el primer convento agustino en la Nueva España, que se comenzó a construir en 1534."En el proceso de exploración encontramos lo que seguramente es parte de un panteón, pues sabemos que los atrios, o gran parte de ellos, se usaron como cementerios, de tal manera que seguramente hay más osamentas".
González Quezada dijo que las 14 osamentas están en un estado aceptable de conservación, y aunque no se sabe todavía si corresponden a hombres o mujeres, se puede advertir que se trata de una muestra de sujetos que va desde infantes hasta adultos de entre 50 y 60 años.
Todos tienen un tratamiento mortuorio según el canon católico, pues se encontraron "acostados boca arriba con los brazos cruzados en el pecho o en el abdomen y con la cabeza hacia el poniente, que respondía a la creencia de que así serían testigos del advenimiento de la Nueva Jerusalén, lo que significa que todas las osamentas son de la época virreinal". "Además, en algunas se hallaron restos de crucifijos de metal o de madera", puntualizó.


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