Tercer día de protesta y puertas cerradas del Santo Sepulcro

Publicado: martes, 27 de febrero de 2018

Negarse a pagar el Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) sobre los edificios no destinados al culto, y un proyecto de ley que permitiría al Estado israelí expropiar las propiedades eclesiásticas arrendadas a compañías privadas, son las causas

Tercer día de protesta y puertas cerradas del Santo Sepulcro
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Negarse a pagar el Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) sobre los edificios no destinados al culto, y un proyecto de ley que permitiría al Estado israelí expropiar las propiedades eclesiásticas arrendadas a compañías privadas, son las causas.
 
Cada día, desde hace siglos, los peregrinos cristianos se pierden por las estrechas calles de la Ciudad Vieja de Jerusalén para llegar al Santo Sepulcro, el lugar más sagrado del cristianismo y que lleva tres días cerrado por una cuestión de impuestos municipales.
El pasado día 25, las principales iglesias cristianas con representatividad en el Santo Sepulcro -católica, greco-ortodoxa y armenia- cerraron el templo, en la parte ocupada de Jerusalén Este, por las recientes medidas legales y fiscales adoptadas por las autoridades israelíes, que consideran, señalaron, "un ataque contra la presencia cristiana en Tierra Santa".
Los enfrentamientos son dos: una disputa sobre nuevas disposiciones municipales para obligar a las iglesias a pagar el Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) -del que estaban exentas históricamente- sobre los edificios no destinados al culto, y un proyecto de ley que permitiría al Estado israelí expropiar las propiedades eclesiásticas arrendadas a compañías privadas.
Entre cánticos, rezos y algunos con una cruz a cuestas, los fieles cristianos recorren en procesión la Vía Dolorosa, que alberga nueve de las catorce estaciones del viacrucis de Jesús de Nazaret, ejecutado por los romanos el año 33 en el monte Gólgota y sepultado en una tumba cercana hasta que resucitó de entre los muertos tres días más tarde, como establecen los textos del cristianismo.
La tumba de Jesucristo se encuentra, según la tradición, en el núcleo del Santo Sepulcro, un recinto compuesto por pedazos de edificios religiosos poco cohesionado desde el punto de vista arquitectónico. "Todo lo que hay a nuestro alrededor se debe al descubrimiento de Santa Helena en el año 327", cuenta el sacerdote griego-ortodoxo Apostolos Marianopoulos delante de la puerta cerrada del Santo Sepulcro.
El padre Apostolos se refiere a la emperatriz Helena de Constantinopla, madre del emperador romano Constantino, quien se convirtió al cristianismo y elevó esta al rango de religión oficial del Imperio Romano, en virtud del Edicto de Milán (313). "Santa Helena vino aquí buscando la tumba de Jesús y la cruz de su crucifixión, y construyó una primera iglesia", dice Marianopoulos. "Actualmente, el Santo Sepulcro es un conjunto de iglesias, y bajo este complejo está el punto donde ella encontró el sepelio en el que Jesucristo fue enterrado", agrega.
El religioso va acompañado de cinco peregrinos griegos, que ante el cierre se conforman con hacer sus oraciones desde el exterior. A su lado, un grupo de cristianos surcoreanos canta salmos y, más allá, decenas de peregrinos rusos se agachan para rezar devotamente delante del santuario. Al ver que no pueden entrar, la tristeza es patente en la cara de muchos peregrinos, algunos de los cuales han hecho un largo viaje para visitar la tumba de Jesús."Esta llave tiene mil años de antigüedad", comenta Adeeb Joudeh al Huseini, uno de los dos custodios del Santo Sepulcro, mientras muestra la vieja llave metálica, más bien oxidada, con la que se abre la puerta principal del lugar. "Esta iglesia fue construida por los cruzados en 1149", dice mientras señala el frontispicio del templo.
"Mi familia custodia la llave de acceso desde 1187, su posesión pasa de generación en generación y en el futuro estará en manos de mi hijo", cuenta Al Huseini, que abrió el templo por primera vez con su padre cuando tenía ocho años y considera que a su familia, musulmana, le fue entregada para que protegiera el Santo Sepulcro por ser descendiente del profeta Mahoma. Es consciente de que la medida de cerrar el templo es excepcional, y afirma que la acatará mientras no reciba instrucciones en contrario.
Joan Mas Autonell (Efe)
En la fotografía de la Sexta se aprecia a los visitantes en la puerta sin poder acceder.


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