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viernes, 17 de noviembre de 2017

El hombre de Mungo, los restos humanos más antiguos de Australia, regresa a su casa

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El hombre de Mungo, los restos humanos más antiguos de Australia, regresa a su casa

El Hombre de Mungo fue enterrado hace 40.000 años cuidadosamente con sus extremidades extendidas, sus manos cruzadas sobre la ingle y cubierto en ocre, que simboliza la conexión con la naturaleza.

Los restos humanos más antiguos de Australia, de más de 40.000 años, han sido devueltos hoy a sus descendientes aborígenes en la región de los Lagos de Willandra, en el sureste del país, más de cuatro décadas después de su hallazgo.
Los restos serán colocados "en un lugar seguro y secreto", dijo Michael Young, representante de Paakantji y uno de los dueños tradicionales de la región de los Lagos de Willandra, declarada por la Unesco Patrimonio de la Humanidad en 1981.
Las comunidades aborígenes de Paakantji, Ngyiampaa y Mutthi Mutthi lucharon para que los restos del llamado Hombre Mungo y de otros 104 antepasados fueran devueltos a sus tierras para ser enterrados de acuerdo con sus creencias. "Su espíritu será liberado y él será liberado cuando lo devolvamos a la tierra del lugar del que vino", dijo a la prensa antes del inicio de la ceremonia la "Tía Patsy", del pueblo Mutthi Mutthi, antes de la ceremonia.
Los restos del australiano más antiguo pertenecen al Hombre Mungo, que alude al Lago Mungo, el lugar donde fueron descubiertos en 1974 por Jim Bowler, de la Universidad Nacional Australiana, institución que junto al Museo Nacional los conservaron en Camberra para estudios científicos.
Junto al Hombre de Mungo, un hombre de 1,70 metros de altura y de unos 50 años de edad que padeció una artritis severa, se devolverán los restos de un centenar de aborígenes que poblaron la remota región de Willandra durante la última Edad de Hielo.
El Hombre de Mungo fue enterrado cuidadosamente con sus extremidades extendidas, sus manos cruzadas sobre la ingle y cubierto en ocre, que simboliza la conexión con la naturaleza y que se había extraído de una zona a 200 kilómetros de distancia del lugar donde fue hallado.
Junto al lugar del entierro se hallaron evidencias de que los aborígenes realizaban rituales funerarios como parte de su complejo sistema de creencias como los restos de una fogata antigua, que se vincula con el humo, símbolo de la limpieza.
Tanto el descubrimiento del Hombre Mungo, como el de los restos incinerados de la Mujer Mungo, hallados en 1967 y devueltos en 1992, supusieron un cambio en el enfoque de los arqueólogos sobre los primeros habitantes australianos.
El descubrimiento proporcionó pruebas de que "existía una cultura ancestral más avanzada, llena de simbolismo y con un sistema complejo y floreciente de creencias", escribieron Michael Westaway y Arthur Durband en un artículo científico publicado recientemente en la revista "The Conversation".
Por su parte, la directora de Historia Indígena de la Universidad Nacional Australiana y el Museo Nacional, Ann McGrath, dijo que en el siglo XIX se creía que los aborígenes habían estado en Australia entre 2.000 y 4.000 años. "Conocer que los seres humanos estuvieron 40.000 años fue alucinante", acotó McGrath en declaraciones publicadas hoy por la agencia local AAP. 
 
Parque Nacional Mungo
https://www.youtube.com/watch?v=JwgUrlMvmZk

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