Pampliega (Burgos) quiere recuperar los restos del rey Wamba que están en Toledo

Publicado: lunes, 20 de febrero de 2017

En marzo de 2014, el Ayuntamiento de Pampliega solicitó de manera oficial al Arzobispado de Toledo la entrega de los restos de Wamba,

Pampliega (Burgos) quiere recuperar los restos del rey Wamba que están en Toledo
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La figura del rey visigodo Wamba (646-688) ha estado siempre muy viva en la memoria de los vecinos del municipio burgalés de Pampliega, quienes históricamente han denunciado lo que a su juicio es un "expolio" con connotaciones de afrenta: el traslado de los restos de su rey a Toledo en 1274. 
Con nocturnidad y alevosía, apuntan los vecinos, el rey Alfonso X El Sabio dio orden de trasladar a Wamba, enterrado en el Monasterio de San Vicente de Pampliega, a pesar de las protestas del pueblo. "Vimos que en el lugar no había monasterio ni iglesia como le convenía", recogen documentos de la época, y los restos del godo se enviaron a Santa Leocadia del Alcázar (Toledo). Pero esta reflexión sólo es cierta en parte, ha asegurado a Efe Germán Lafont, experto responsable del informe que ha acompañado a la última reclamación oficial de los restos realizada por Pampliega.
La invasión sarracena en el 711 incendió el monasterio, pero no consiguió encontrar a Wamba, cuyos restos estaban sepultados en el suelo del cementerio, a la entrada de la ermita. En Pampliega, Wamba estuvo a salvo, pero no así en Toledo, donde sus huesos fueron al parecer saqueados por las tropas francesas en 1808, lo que obligó a su traslado a la Catedral, ha apuntado. Esta es una de las muchas razones que esgrimen en el pueblo para solicitar la vuelta de 'su rey', y razones, sobre todo históricas, no les faltan, en opinión de Lafont.
En marzo de 2014, el Ayuntamiento de Pampliega solicitó de manera oficial al Arzobispado de Toledo la entrega de los restos de Wamba, "en cumplimiento de la última voluntad del visigodo". Se busca además cerrar el "ciclo histórico del expolio", a juicio del concejal de Cultura, Ignacio Cob, quien afirma que la figura de Wamba ha estado siempre muy viva en la memoria de los vecinos. Generación tras generación han tenido la conciencia de que "algo les falta, algo les han quitado", y de hecho se han realizado varias reclamaciones a lo largo de la historia.
El rey Wamba llegó a Pampliega en el 680, después de haber sido envenenado y desterrado de Toledo, capital del reino visigodo. Se recluyó en el Monasterio de San Vicente, donde falleció en el 688, y fue sepultado en el suelo del cementerio, de forma discreta y humilde, tal como era el propio Wamba, ha explicado Lafont.
En 1274, el rey Alfonso X ordenó su traslado a Santa Leocadia, y en 1808 los franceses expoliaron las tumbas de Wamba y Recesvinto. Los restos de ambos reyes se guardaron en un bote de hojalata, en el caso de Wamba, y en un vaso de barro, en el de Recesvinto. Y por orden de la Comisión de Monumentos Artísticos e Históricos de Toledo, en 1845 fueron trasladados a la Catedral, en el transcurso de un acto presidido por la reina Isabel II.
Hasta ahí los hechos históricos sobre los cuales el Arzobispado de Toledo ha sustentado su rechazo a la petición de devolución.
En un escrito remitido en julio de 2014 se alegó que los restos de Wamba no están sepultados sino expuestos para su veneración, y que se encuentran en la que fuera capital del reino visigodo.
Igualmente, el Arzobispado considera que su presencia en Toledo está histórica y jurídicamente consolidada, y además no son los únicos restos que no se encuentran en su lugar primigenio.
Las explicaciones ofrecidas han sido replicadas por Lafont, quien ha recordado que el mandato de Isabel II en 1845 fue dar sepultura a los restos de Wamba y Recesvinto, no exponerlos.
También, que al rey Wamba le coronaron a la fuerza para después envenenarlo y desterrarlo a Pampliega, donde pasó los últimos años de su vida, y donde quería descansar para siempre.
Además, en el pueblo burgalés sus restos nunca sufrieron ningún tipo de daño, lo contrario que en Toledo, y ahora los vecinos se comprometen a que estén "siempre bien cuidados".
Germán Lafont ha afirmado que "las razones históricas están de nuestra parte", y las sentimentales también, porque consideran que se debe dar cumplimiento a la última voluntad de Wamba.
El objetivo del Ayuntamiento es conseguir que al menos una parte de los huesos pueda regresar y descansar en la Iglesia de San Pedro.
Ignacio Cob reconoce que será "difícil" pero cuentan con el apoyo del Arzobispado de Burgos, el deán de la Catedral de Salamanca o el obispo de Ciudad Rodrigo. EFE
 
+INFO
http://pampliega.webcindario.com/Pampliega%20Pompeyica%20Ambisna.pdf


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