La necrópolis canaria de esclavos de Finca Clavijo resucita en una revista especializada internacional

Publicado: domingo, 22 de enero de 2017

Un artículo firmado y publicado en "American Journal of Physical Anthropology" por ocho investigadores de las universidades de Stanford (EEUU), Cambridge (Reino Unido), Santa Elena (Perú), Las Palmas de Gran Canaria y el País Vasco y la empresa Tibicena ha vuelto a poner de actualidad el hallazgo del considerado primer cementerio de esclavos del Atlántico. En la foto, los restos de la mujer con la medalla.

La necrópolis canaria de esclavos de Finca Clavijo resucita en una revista especializada internacional
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La Revista especializada "American Journal of Physical Anthropology" ha vuelto a sacar a la luz el descubrimiento en 2009 de una curiosa necrópolis en Canarias. De las sepulturas en las que se encontraron varios cuerpos se realizó un completo estudio por la empresa canaria de arqueología ‘Tibicena Arqueología y Patrimonio S.L’ y llegaron a la conclusión de que se trataba del primer cementerio de esclavos del Atlántico. Se trata de la necrópolis de Finca Clavijo (t.m Santa María de Guía). Los responsables de Tibicena ya publicaron en su Facebook en 2010 las fotografías e información de alguno de los restos que encontraron: “Quizás sean estos los restos más curiosos del lugar. Son los restos de una mujer, que con una edad de entre 25 y 35 años, y una 1,55 m. de altura, era descendiente por vía materna de aborígenes canarios. Apareció con una pequeña medalla (¿la Virgen del Rosario?), así como con una moneda de cobre (se documentó en la misma fosa), de 4 maravedís acuñada en Santo Domingo y recuñado en el Cabildo de La Palma en 1559. Lo que quiere decir que nuestra aborigen falleció con posterioridad a esta fecha”. En las sepulturas también aparecieron cuentas de collar que fueron posteriormente restauradas y quedaron como se muestra en la fotografía que la empresa publicó también en Facebook. Entre los restos también encontraron una pequeña medalla, al parecer, de la virgen del Rosario “una virgen vinculada a esclavos y libertos, tanto aquí como en Portugal o Brasil. De hecho, en Gran Canaria existió una cofradía integrada por esclavos libertos bajo tal advocación”, explicaban los arqueólogos.
Ahora el tema ha vuelto a salir a la luz y recobrar actualidad gracias al referido estudio de la revista "American Journal of Physical Anthropology" y del que la agencia Efe se ha hecho eco con el siguiente texto publicado por José María Rodríguez. El estudio ha sido firmado y publicado por ocho investigadores de las universidades de Stanford (EEUU), Cambridge (Reino Unido), Santa Elena (Perú), Las Palmas de Gran Canaria y el País Vasco y la empresa Tibicena.
 

El ADN delata en Canarias al primer cementerio de esclavos del Atlántico
 
"Catorce hombres y mujeres fueron enterrados en el siglo XVI en Gran Canaria con ritos extraños. Eran trabajadores duros, algunos rezaban a Alá, muchos creían en dioses de su África natal, otra se encomendaba a San Francisco, pero todos reposan lejos del cementerio: Eran esclavos.
Unos doce millones de africanos fueron llevados a la fuerza a América entre los siglos XVI y XIX para trabajar como esclavos en extensas plantaciones, la mayoría de caña de azúcar. Es una historia más que conocida, un tráfico de seres humanos que ha sido reiteradamente retratado por la literatura y el cine, pero que empezó antes de que Europa dominara las Indias... y más cerca.
Los documentos históricos citan en reiteradas ocasiones el uso de mano de obra esclava en Canarias, Madeira y Cabo Verde, el primer "Nuevo Mundo" que conocieron castellanos y portugueses antes de lanzarse a la conquista del continente recién descubierto por Colón y, precisamente, en una de las industrias que financió aquella gran empresa en sus inicios: las plantaciones de caña de azúcar.
En el caso de Canarias, el único de los archipiélagos de la Macaronesia que estaba habitado cuando llegaron los europeos, las referencias sobre el esclavismo desde los inicios de la conquista, en el siglo XV, son abundantes, pero faltaban pruebas físicas.
Ocho investigadores de las universidades de Stanford (EEUU), Cambridge (Reino Unido), Santa Elena (Perú), Las Palmas de Gran Canaria y el País Vasco y la empresa Tibicena han publicado en "American Journal of Physical Anthropology" que la rara necrópolis hallada en 2009 en la Finca Clavijo, de Guía, durante unas obras es lo que se sospechaba: un enterramiento de esclavos de varias razas. Pero no uno cualquiera: "Es el cementerio de esclavos más antiguo del mundo atlántico, el antecedente más antiguo del que se tiene constancia de la diáspora africana hacia América", defiende el arqueólogo de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, Jonathan Santana, primer firmante del artículo.
Los científicos se han aproximado a los cuerpos recuperados en esa necrópolis (ocho esqueletos intactos y seis más removidos) con varios enfoques para conocer cuál fue su vida: la medicina forense, técnicas de ADN y análisis molecular, la arqueología y todo el saber ya acumulado en yacimientos esclavistas de EEUU y el Caribe. La ciencia forense revela que murieron jóvenes, la mayoría en la veintena, y con lesiones de columna que sugieren que realizaban un trabajo muy duro, las mismas que se han documentado en plantaciones negreras de caña de Carolina del Sur, Surinam y Barbados.
 
Medalla y moneda para datar
 
Los restos han sido datados por Carbono 14 entre finales del siglo XV y principios del XVII, pero hay dos elementos que permiten acotar más aún su origen: una moneda de cuatro maravedíes resellada por el Cabildo de La Palma en 1559 y una medalla con las imágenes de San Francisco de Asís y la Inmaculada Concepción propia del siglo XVI. El ADN de esas personas, en los once casos en los que los análisis han resultado viables, revela que una era sin duda canaria aborigen (una mujer), mientras que cuatro son probablemente individuos de raza negra y otros seis pertenecen a un linaje presente tanto en Europa como el norte de África. "Dado que hay muchas referencias históricas al tráfico de esclavos procedentes del norte de África en Canarias, pensamos que esos individuos eran moriscos", explica a Efe otra de las firmantes del trabajo, Rosa Fregel, bióloga especialista en ADN de poblaciones antiguas de la Universidad de Stanford. Su colega Santana apunta otro detalle interesante: es raro que aparezca una aborigen, porque en esa época la Iglesia y la Corona ya había prohibido esclavizar a los indígenas canarios e incluso se permitía a estos acceder a cargos de los cabildos como "cristianos viejos", algo todavía vetado, por ejemplo, a los descendientes de musulmanes y judíos. "Quizá se trate de alguna mujer mestiza".
La forma de enterrarlos también resulta curiosa, porque no responde ni a rituales cristianos, ni puede ligarse claramente con el islam, ni encaja con las prácticas aborígenes, sino que sugiere un tipo de sincretismo muy habitual en las sociedades criollas, lo que refuerza el valor del yacimiento, apunta Fregel. Todos fueron enterrados de lado, dos de ellos yacen con la cabeza hacia el Este (quizás hacia la Meca) y otros fueron inhumados junto a rosarios de cuentas de cristal típicos de algunos ritos africanos.
También hay elementos cristianos, como la medalla del santo de Asís, que concuerda con la existencia a menos de un kilómetro de un antiguo convento franciscano, aunque los investigadores no descartan que se utilizaran para ocultar o enmascarar rituales africanos.
¿Por qué suponen los autores que se trata de esclavos de plantaciones de caña? Porque fue el primer gran monocultivo que se implantó en Canarias, donde se desarrollaron las máquinas de procesar la caña que luego se llevaron a América, los "ingenios". "El azúcar era el petróleo del siglo XVI, una industria que atrajo a Canarias a grandes fortunas de toda Europa y que propició la captura de esclavos en África antes de que estos fueran llevados a América, porque requería mucha mano de obra", resume Santana.
Cuando redactaron este artículo, los arqueólogos ya habían encontrado en ese mismo yacimiento moldes de azúcar que delatan claramente a qué se dedicaban las tierras del municipio de Guía. Hace solo tres meses, otras obras civiles acaban de sacar a la luz la pieza que faltaba en este puzle: los restos del gran ingenio azucarero de Santa María de Guía, datados entre los siglos XV y XVI. Ahora, este equipo de arqueólogos busca financiación para continuar las excavaciones, porque tienen indicios de georradar de que el primer enterramiento de esclavos del Atlántico puede contener mucho más que solo 14 cuerpos".
 
Fotografías
En las fotografías publicadas en la página de Facebook de Tibicena se aprecia el collar de cuentas restaurado por ellos mismos. También los restos de la mujer con la medalla a la que hacen referencia en el artículo.


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