Derio
Bilbao
Visita su página web
Circo del Ensanche
 
Preside el centro del cementerio un mausoleo excepcional, que nos traslada el hondo impacto que causó en la sociedad bilbaína de 1912 la catástrofe del Circo del Ensanche, un trágico suceso que tuvo lugar el 24 de noviembre de aquel año, cuando se produjo una falsa alarma de incendio durante una proyección de cine organizada para premiar a los alumnos más destacados de las escuelas de la villa. Fallecieron en la precipitada huida que se produjo a causa del pánico cuarenta y cuatro NIÑOS y DOS ADULTOS, cuyos nombres figuran en las inscripciones dispuestas sobre el murete que delimita el recinto, y acoge en su interior una gran cruz trazada con una plantación de arbustos. Al fondo se disponen una serie de elementos a distintos niveles conformando un escenario lleno de simbolismo: a la derecha un sarcófago decorado en su frente con figuras de niños con actitudes e indumentaria de gusto clásico se complementa con una figura femenina doliente de curvilínea silueta que ocupa el lado opuesto; en el centro la figura del Dios Cronos, un anciano alado de largas barbas sostiene un reloj de arena y nos advierte del efímero paso del tiempo, y tras él un relieve de bronce alusivo al pasaje evangélico en el que Cristo proclamaba “Dejad que los niños se acerquen a mi”, enmarcado por dos columnas, la de la derecha completa y la de la izquierda truncada, en referencia a las vidas perdidas en aquella tragedia. El proyecto era del arquitecto Ricardo Bastida, quien lo planteaba en 1913, construyéndose bajo la dirección del maestro de obras Benito Zumalde, mientras la labor escultórica la realizaron los alumnos de la escuela de Artes y Oficios bajo la supervisión del escultor Higinio Basterra.
Desde el patio de butacas del Teatro Circo del Ensanche de Bilbao, una voz propagó una falsa alarma de incendio que causó el pánico general de los espectadores. El grito que asfixio Bilbao se llevo a 2 adultos y 44 niños, durante la proyección de la película “quien robo el millón”, pero a ellos se les robó la vida.
La inhumación de los 46 cadáveres se verifico el día 28 de noviembre, con la presencia de la corporación en pleno.

Edades
49 21 14 13 12 11 10 9 8 7 5
Fallecidos 1 1 4 5 12 6 5 5 2 4 1
 
 
Los funerales por las víctimas, que reunieron a cerca de cuarenta mil personas, se celebraron al día siguiente en la Basílica de Santiago y fueron oficiados por monseñor Cádena y Eleta.