Jaén
Alcalá la Real
Motivos por los que considera interesante la candidatura:
  • Reivindicar el valor cultural  que la Fortaleza de la Mota tiene como recinto funerario.
  • Incrementar la autoestima de la población local, con el reconocimiento de las mejoras realizadas en la revalorización del patrimonio.
  • Incorporarnos a la Ruta de Cementerios de España.
 
DOCUMENTACION TEXTUAL:
La Fortaleza de la Mota, recinto funerario en Alcalá la Real.
Alcalá la Real se descubre como un soberbio enclave entre un mar de olivos y atalayas.
En Alcalá la Real la presencia de los opuestos, la dualidad, te acompaña siempre:
tradición - vanguardia, rural -urbano, noble y plebeya.
 
El perfíl de la ciudad desde la distancia evidencia esa dualidad:
 
  • El Conjunto Monumental de la Fortaleza de la Mota, Alcalá vieja, fue el emplazamiento de la ciudad desde la Edad Media hasta el s.XVIII.  Aquí se aprecia arquitectónicamente la dualidad de su pasado musulmán y cristiano a través del perfil de Sta. Mª La Mayor y la Torre del Homenaje de su alcazaba.
 
  • El Centro Histórico contemporáneo, la Alcalá Nueva, se extiende al amparo de ladera de la Mota, la zona noble,  y del cerro de las Cruces, la zona popular, de nuevo la dualidad.
 
En esa dualidad que mencionamos Alcalá la Real, tuvo cementerio en ambos emplazamientos,  el  actual Ntra. Sra. de las Mercedes se construye en 1949.  Hasta entonces los difuntos de Alcalá la Real  yacían en la Fortaleza de la Mota.
 
En el solar de la ciudad vieja los vestigios funerarios son de muy diversa índole. Un espléndido jardín de lavandas atesora los límites que ocupó el cementerio civil  desde finales del XIX hasta mediados del s.XX,  y aljibes que han entrado en desuso, repartidos por la trama urbana de la antigua ciudad amurallada y que han sido reutilizados como osarios.
 
Pero sin duda es el interior de la Iglesia Mayor Abacial el que conserva  la memoria funeraria de éste lugar a lo largo de más de cinco siglos.  Una visión impactante y sobrecogedora que nos permite ver  en sus paredes  y en  el subsuelo  las marcas que su función como cementerio han dejado en el mismo.
 
 
 
 
Tipologías funerarias en la Necrópolis de Sta. Mª la Mayor
 
Los restos funerarios localizados en el interior de la Iglesia Abacial de la Fortaleza de la Mota de Alcalá la Real mantienen una característica común y es el hecho de que se encuentran excavados en la roca.
 
Se constata la presencia continuada en el Cerro de la Mota de diferentes culturas a lo largo del tiempo, desde la Prehistoria hasta nuestros días, con vestigios materiales muy diversos. Pero solo algunas de estas civilizaciones han dejado restos de sus tradiciones funerarias a través de diferentes formas de enterramiento.
 
La mayor parte de las tumbas localizadas corresponden a tiempos en que la ciudad ya se hallaba conquistada por los cristianos, fieles a la tradición de enterrar a sus difuntos en los espacios sagrados.
  • Por un lado, se encuentran los enterramientos excavados en roca, que presentan varias formas:
 
  1. Tumbas Antropomorfas: enterramientos que se adaptan a la forma del cuerpo humano, y que en algunos casos presentan una abertura en la roca, en la zona donde iría depositada la cabeza del difunto. Presentan una cronología más antigua que el resto de las tumbas halladas.
 
  1. Tumbas rectangulares: se disponen de forma desordenada, sin orientación concreta, con una distribución anárquica por toda la superficie de la Iglesia Mayor Abacial.
 
  1. Tumbas rectangulares ordenadas: están dispuestas a partir del espacio que dejan libres los elementos constructivos. Esto permite poder datarlas de la misma época que la construcción de la propia iglesia. Algunas de ellas presentan una cruz cristiana tallada en la roca, en la pared de la tumba, con una tipología similar a las utilizadas en el Renacimiento.
  • Por otro lado, las criptas. Estas, en un total de doce, ocupan una tercera parte de la superficie total de la iglesia. Se definen a partir de un habitáculo excavado en la roca y cubierto con una bóveda de medio cañón de sillería. Algunas presentan un banco tallado que circunda toda la cripta y un pilar central  que hace las veces de soporte.
 
Gran parte de las criptas y sótanos de la Iglesia fueron cegados por los franceses, por lo que se veían obligados a realizar los enterramientos, bien en fosas cavadas someramente entre ruinas y escombros, bien formando pilas con los ataúdes colocados los unos sobre los otros, recubiertos por una capa de yesos. Esta situación se mantuvo hasta 1865 cuando se construye en la zona alta de la Fortaleza de la Mota un cementerio, junto al recinto de la iglesia Mayor Abacial.
                
(Informacion y documentación facilitado por el candidato)